Ir al contenido principal

Así comienza: Saga "Los Sin-Almas"

PREFACIO Moriré, es una certitud, no hay escapatoria, nunca la hubo. No merezco morir, pero tampoco vivir. Mi vida desde el principio ha sido un terrible error, una maldición, y creí que mi muerte sería la única forma de remediarlo, pero estaba equivocada. Todo comenzó cuando era pequeña, mi tío, Sam, me contó que mis padres murieron poco después de mi nacimiento; nunca me explicó cómo, y tampoco se lo pregunté. Durante mucho tiempo ignoré el tema sin hacerme preguntas, hasta que un día la realidad de sus muertes me impacto: jamás volverían, nunca los conocería y lo peor de todo es que no me habían llevado con ellos. El rencor que sentí hacia la vida, mi vida, se volvió tan profundo que no la quise más. Irremediablemente he pensado que la vida no valía la pena de ser vivida y muchas veces me he preguntado el sentido del vivir y del morir. Sin duda alguna, pensaba que la vida encontraba su significado en la muerte, inclusive llegué a pensar que la coexistencia de la vida y la muerte era inevitable, que se excluían mutuamente hasta que la muerte gane. Al final, todos morimos. Todos. Estaba equivocada. Se supone que el alma es lo único que perdura después de la muerte. Se dice que ella es inmortal, vive la vida y es liberada por la muerte. Quisiera poder creer en ello. Quisiera poder creer que la muerte no es el único propósito de mi vida. Pero, nada de todo eso tiene sentido, ya nada tiene sentido: la vida, la muerte, el bien y el mal; todo se mezcla, todo se confunde y desaparece en un vacío sin fin del que siempre he querido escapar. ¿Para qué vivir si es para morir?, después de todo, al final de nuestra vida, nada de lo que hacemos perdura. Todo se pierde, nada es definitivo, y todo es superficial. ¿Y entonces qué? No lo sé, no sé nada, no somos nada, no soy nada. A nadie le importo, y no me importa nadie. Nada importa. ¿Y el Amor? Puede que sea lo único que me importe, lo único que daría sentido a mi vida. Todos buscamos el amor, inclusive los que nunca mueren, inclusive yo. Nunca he conocido el Amor, nunca me lo han presentado, sigo con la esperanza de conocerlo algún día; pero mi vida se agota, mi muerte se acerca, y pronto mi alma será liberada CAPÍTULO 1. La Desaparición Atrapada en la espesa neblina del bosque, jadeante y sofocada, intento vanamente de salvar mi vida. Sé que no lo voy a lograr, no se puede luchar contra las criaturas del mal y tampoco contra los límites de su propio cuerpo: mis pulmones me arden, mi corazón a punto de estallar golpea dolorosamente mi pecho, y mis piernas por más esfuerzos que dé van más despacio. La adversidad de la oscuridad del bosque me desespera, las ramas desnutridas y ásperas de los árboles raspan mi piel con sus manos esqueléticas tratando de retenerme, como si hubiesen hecho un pacto con el mismo diablo para provocar mí pérdida; sin embargo, tengo que escapar, no se trata de salvar mi vida sino de salvar mi muerte. De pronto, mi pie choca contra una raíz de un árbol y cayó sin fuerzas, rindiéndome ante la fatalidad de la vida que se me acaba y de mi muerte que nunca llegará. Agotada, cierro los ojos esperando que la criatura del mal ejecute su amenaza pero lo único que logró oír dentro de las tinieblas del bosque es un sonido continuo y estridente aproximándose alejando la espesa neblina, y a su paso el bosque entero. Mi mente intenta localizar ese sonido estridente e incesante enfocándose en el ruido. El eco me resulta bastante familiar, fuerzo mi memoria hasta recordar su proveniencia. Súbitamente lo supe; de vuelta en mi cuarto, en mi cama, junto con la alarma del despertador, alzo mi brazo casi insostenible callando el sonido ensordecedor. http://www.legalis.net/cgi-iddn/certificat.cgi?IDDN.CR.010.0115166.000.R.P.2010.035.31500 expr:src='

Comentarios

Entradas populares de este blog

EL CASTILLO DE RODAS

EL CASTILLO DE RODAS

Hoy pondré un vídeo del castillo de "Los Sin-Almas". De todos los castillos del mundo se ocurrió el de Grecia, por varios motivos: 1. Por su historia 2. Porque encaje con la trama del libro, en efecto el castillo realmente perteneció a la Orden de los Hospitalarios por Guillaume de Villaret, de allí el nombre de Nina de Villaret. Además que Clemente V, nuestro famoso Clemente V confirma la posesión de la Isla al Orden de los Hospitalarios. Sí, ya saben el mismo que ha sido la perdición de los Templarios!!!! 3. Realmente me encantan esas dos torres gemelas flanqueadas son impresionantes, pero también los distintos elementos que intenté insertar en la novela...
VER LIBRO DOS

Los Sin-Almas: la determinación de un vampiros, eterna.

--Serás de los nuestros, Nina. Lo quieras o no. Tendré todo el tiempo del mundo. Y al final rogarás, Nina. Me rogarás para que te convierta. Siempre seré una amenaza. Y cuando menos lo esperas: iré tras de tus amigos, iré tras de tus novios, iré tras de tu futura familia, e iré tras tuyo. Nunca sabrás si están a salvo o no; y cuando mate lentamente a todos tus seres queridos uno por uno, tú me rogarás por convertirte. 
"Los Sin-Almas"

second fan made trailer: los Sin-Almas